Datos personales
lunes 5 de abril de 2010
Cuando las costumbres se pierden
Hace ya más de 5 años comencé una nueva andadura. Tomé una decisión y me dirigí hacia ella, sin pensar en las responsabilidades que debía asumir.
En mi colonia- hogar los recursos nunca han abundado, así que mi esperanza educativa acababa en el bachillerato, o como mucho, en algún grado superior que me permitiera trabajar cuanto antes. Pero yo siempre quise ir a esa comunidad de hormigas que querían lograr un papel de impresora barato en el que pusiera: Licenciada. Algo que me permitiría estar más cerca de un papel feo que enmarcar algún día, cuando el secretario del rey se dignase a firmarlo por él. Y así lo dispuse, me moví, pedí un esfuerzo familiar y ayuda al Estado Hoja, rellenando todo, entregando, en fin, buscando un medio para poder estudiar. Lo logré. Cuando la ayuda del Estado Hoja llegó devolví el esfuerzo familiar y me dediqué a disfrutar del logro. El verano de ese mismo año me decidí a trabajar ya más en serio (había tenido ya incursiones en limpieza y en almacenes de recursos cara al público por temporadas breves). Era necesario si quería tener la certeza de que, en caso de fallar la ayuda del Estado Hoja podría seguir estudiando sin tanta preocupación económica, así lo hice y conseguí ser indefinida (¡yuju! estabilidad dije... nada más lejos de la realidad ¬¬). Me dediqué a ir todas las mañanas de verano a las 6 de la mañana a colocar y ordenar ropajes que luego durante el día las personas consumirían vorazmente, destrozando cuanto encontraban a su paso (allí aprendí el poco respeto que la gente tiene fuera de su casa y lo cerdos que pueden llegar a ser). Cuando llegó septiembre cambiaron el horario a nocturno, con lo cual debía trabajar desde las 22.00h a las 2:00h (aunque pronto lo alargarían una hora. Aceptable pero no deja de romper el ritmo circadiano), levantarme a las 11:00h para cumplir el horario de sueño e irme corriendo a la estación oruga, tomar una hora y media de viaje, y plantarme en la Univerhormi con algo de tiempo para comer y hacer algunos trabajos. Al terminar las clases, prácticamente todos los días debía correr literalmente para coger una oruga específica, plantarme en la ciudad de Cervantes y terminar cenando mal y rápido en el transporte. Hasta que pasaron 2 años y me cansé de las condiciones, y de los cambios de horarios que ahora iban a desestructurarme otra vez. Así que lo dejé y me busqué otra cosa, y la encontré. Y ahí he estado fines de semana completos hasta ahora, hasta ayer precisamente que lo dejé. ¿Por qué? llevaba otros dos años y algo cansada los días de descanso de los demás, porque ahora que tenía algo de tiempo me hubiera gustado trabajar en un horario normal laboral, y porque me quedan dos meses para irme a otro país por un tiempo definido. Pero tengo incertidumbre, tengo el miedo de quien se va sin saber que se va a encontrar después (pedí una excedencia de 4 meses ya, y no podía pedir otra, y siento la necesidad de un cambio, de una evolución), de quien toma una decisión y se plantea cuan acertada es, de tener tiempo libre los fines de semana, habiéndome acomodado a estar cansada esos días. Tengo las dudas de quien se ve ya fuera de casa (que ya es hora por otro lado) sin un futuro ni estancia clara a partir de febrero (yo, que durante toda mi vida he sabido que me voy a encontrar al año siguiente). Y así, me planto ahora haciendo una maleta, dejando mis cosas en cajas por si mis padres emigran de esta colonia- hogar hacia la otra, a la que están en espera. Habiendo intentado reducir mis pertenencias al máximo, ya que las cosas materiales atan, y yo no estoy pendiente aún de donde atarme. Partiendo mañana a Hoja Seca con el Señorito Hormiga, pasando un tiempo con él antes de abandonarle por 8 meses. En definitiva, perdiendo mis costumbres para adquirir otras. Y aquí estoy, pensando en que narices meter antes de coger la Oruga Larga distancia mañana, con un saco enorme y unas cuantas pertenencias. Que duro se hace abandonar ciertas costumbres, ya que aunque parezca que aligero la carga, siento por dentro que quizás la haya incrementado. Ya veremos.
Tipo de hoja
A lo enanito en la mina,
Buscando a la Señorita Hormiga
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
Tipos de hoja
A lo enanito en la mina
(5)
A lo hippie en refugio
(7)
Buscando a la Señorita Hormiga
(11)
Cinecito y yo
(5)
Disco- hormiga
(1)
Enfocando las antenas
(5)
Hormiguita en estado puro
(19)
Hoy hay nubes
(2)
La delgada línea hormiga
(8)
La Hormiga y la Tierra
(7)
Premios dubidu
(1)
Rambo Hormiga
(9)
Recolectando otras historias
(24)
Señorito hormiga
(5)
Árbol de hojas
-
▼
2010
(39)
-
►
febrero
(12)
- Larga ausencia
- Cinecito piensa en suicidarse... ya se veía venir
- Hormi- reivindicación: disonancias profesionales
- 4/42. Reconozca sus logros
- Siguiendo la pista
- Pizza pan: un nuevo héroe ha llegado a nuestras vi...
- Un nuevo espionaje
- La Hormiga y la Tierra: el mundo del porno (Parte ...
- La Hormiga y la Tierra: el mundo del porno (Parte ...
- Organizando las nubes
- 24 años son muchas bolsas de basura
- Lda. Señorita Hormiga
-
►
enero
(21)
- El poder de una sonrisa
- Perú
- Hoy me siento un poquito así...
- Y ahora no es más que un pequeño trozo de cielo az...
- Un ayer, un mañana
- Hoy
- Premios premios dubidu si no los quieres allá tú
- La Hormiga y la Tierra II
- La Hormiga y la Tierra
- Preguntas sin solución
- ¿?
- 3/42: ¡qué te sientes c****!
- La vida a veces nos exprime, pero quedan los bueno...
- 2/42. A seguir preparándose
- 1/42. Semana 1. Sentar las bases
- Día 0: la delgada línea hormiga comienza
- Olimpiadas del Señorito Hormiga
- Lo reconozco
- Cuando el pensamiento no engaña
- Versos de la infancia
- 01/01/¡ups!10
-
►
febrero
(12)
-
►
2009
(40)
-
►
diciembre
(27)
- Nuestros verdaderos enemigos somos nosotros mismos...
- ¿Estará bien?
- Canguro malvado ¡muere!
- Hoy es día 28, no hace falta que miréis el calenda...
- ¡Cuidado! Hormiga preparando propósito de año nuev...
- "El origen de todos mis males vive en una talla ex...
- Retransmitiendo desde radio vecinal
- ¡Vengaaa que me contagio!
- Leyendo rostros
- Comiendo nevaditos
-
►
diciembre
(27)


3 hojitas en mi buzón:
Siéntete orgullosa de tus nuevas metas y retos y saca lo positivo de cada momento. Mucha suerte.
No lo tomes como algo malo.... Es normal que tengas esa incertidumbre... pero no desesperes... seguro que todo va bien y vas a conseguir todo lo que te propongas!
Un besote
Eres una valiente, coñe! Y lo demás bien poco importa! ^^
Tu pa alante, que ya verás como dentro de na eres más feliz que una perdiz!
Todos los cambios cuestan (algunos mucho, lo sé), pero terminamos acostumbrándonos a las nuevas costumbres, no te preocupes...quizá te gusten más incluso que las anteriores! ^^
Publicar un comentario en la entrada